El valor de un periódico… y su precio

Tras cumplir ya algunos meses haciendo uso del hashtag #periodismoenfermo, esta semana han ocurrido dos hechos que apuntan hacia un periodismo más saludable. Y además, en dos direcciones distintas.

Por partes. El más conocido en la red es la decisión del diario El País de volver a hacer de pago la edición digital del periódico [actualizado el 13/03/12: sus contenidos siguen estando disponibles de forma gratuita en internet, aunque sin replicar la estructura del diario impreso; para acceder a ésta, sí hay que pagar]. Lo hace a través de la plataforma Kiosko y más, que nació a mediados del año pasado, como quiosco en el que el grupo PRISA y Vocento pusieron sus esperanzas para empezar a remontar la caída de ingresos por la universalización de internet, y el acceso a información gratuita en la red. La idea no es nueva, porque El Mundo y La Razón ya llevaban la delantera con otro servicio similar, Orbyt. La diferencia es que  la oferta de cabeceras y publicaciones es notablemente superior en Kiosko y más.

Pese a que esta última plataforma está en funcionamiento desde verano de 2011, El País seguía ofreciendo sus ediciones completas de forma gratuita a través de su página web. Esa puerta de acceso se situaba en la parte superior, esquina derecha de la página de inicio. Aquella puerta se ha cerrado esta semana, y ahora sólo da acceso a un espacio en el que te informan sobre las suscripciones a este servicio de pago. La verbena se acabó.

Resulta llamativo que el toque de queda se haya impuesto una vez que la cabecera de PRISA ha conseguido alcanzar el liderazgo en audiencia en diarios digitales españoles. Ésta es una vieja pelea que se traen El Mundo y El País desde la llegada de internet, y que el último perdió en 2002 cuando decidió cerrar los contenidos gratuitos en la red, decisión de la que se retractó tres años después. Y desde entonces hasta ahora, barra libre.

Volviendo al tema de esta entrada, sí, considero que son buenas noticias porque la lectura gratuita de textos periodísticos que en otro formato (el impreso) suponen un coste, era una incongruencia por la que los rotativos de España apostaron con el fin de atraer el mayor número de internautas a sus respectivas páginas webs. Pero la cultura del todo gratis acaba saliendo cara, porque supuso que las nuevas generaciones de lectorxs de prensa no echaran en falta la edición impresa, al estar disponible y por la gorra en formatos con los que estaban familiarizados. Las ventas empezaron a caer. Llegó la crisis. Y siguieron cayendo.

El periódico 'Diagonal' dedica un reportaje en su último número a la crisis del periodismo

El diario El Mundo fue el primero en tomar medidas, y ya antes de ver la luz Orbyt, decidió empezar a cobrar en internet por los artículos que salían de la edición impresa. Con el cambio que la cabecera más leída de España ha aplicado esta semana, se generaliza una cultura empresarial que debería favorecer la calidad del sector y, sobre todo, de la profesión. Escribir buen periodismo requiere inversión de tiempo y energía. Y eso supone un coste económico que debe ser reconocido, ya se vaya a leer después en un folio o en una pantalla. Si los ingresos publicitarios no consiguen cubrir los costes de realizar un buen trabajo informativo y crítico, entonces no tiene ningún sentido que ese servicio, esa función pública que realiza el periodismo (ojo, que no me he trasladado a los medios de comunicación públicos, sigo en el ámbito de la empresa privada), se ofrezca de manera gratuita.

Esta situación algo surrealista es la que está viviendo el diario Público. Su editora ha solicitado el convurso voluntario de acreedores por “situación de insolvencia”. Insolvencia, y ofreciendo su producto de forma gratuita. Todo un sinsentido.

Se lo comenté por Twitter a David Jiménez, a raíz de su espléndida entrada El suicidio del periódico, en la que analiza la crisis del periodismo con claridad y contundencia, a través de preguntas certeras. Sin embargo, disentí en algunos puntos, como cuando afirma que “la culpa es del lector, que se resiste a pagar”. “¿Es posible que no les estemos dando un producto por el que crean que merece la pena rascarse el bolsillo?”, prosigue más adelante. Creo que se salta un paso previo: ¿qué consumidor pagaría por un producto cuando se lo están ofreciendo gratis en otro lugar? Si el mismo restaurante regala la misma comida por la puerta de atrás, claro que baja la facturación. Error de base, le reflexioné por un tweet.

Por tanto, el producto de la prensa debe implicar algún coste económico, si no consigue que los ingresos publicitarios garanticen la calidad e independencia de sus informaciones y opiniones. ¿Pero a qué precio?

Cuando se hizo público el concurso de acreedores de Público, muchos lectores de la cabecera de Mediapubli comenzamos a ofrecer sugerencias para evitar el cierre de este periódico. Así que pensé en qué gasto podría asumir sin que me generase muchas reticencias como para convertirlo en un hábito mensual. El cobro de 10 euros al mes por el consumo de un número determinado de artículos, o bien de toda la edición impresa pero en formato digital me parece un coste asequible para la mayoría de bolsillos. Precisamente ése es el precio que las principales cabeceras están cobrando por toda su edición en las suscripciones de 30 días.

Ése debe ser el camino, y no otro tipo de políticas empresariales que merman la dignidad de la profesión periodística, como la reducción en un 10% que El País ha aplicado a las tarifas que paga a sus colaboradores, cuando a los directivos del grupo editor de esta cabecera, el grupo Prisa, se les invita a acogerse a una rebaja salarial de un 7%; o el ascenso de cargos sin un incremento del salario. Son noticias, las tres, que afectan al mismo periódico, pero que podrían aplicarse probablemente a la gran mayoría de empresas del sector: el músculo periodístico asume más esfuerzos que lxs directivxs. Debe de ser que el valor de un periódico como producto está en sus directivxs, no en su redacción. Sobre la precarización de lxs colaboradorxs ha escrito recientemente Carolina León, en una columna publicada en el diario Diagonal.

En fin, todo esto para hablar de la primera buena noticia, que insisto, es buena: el valor del buen periodismo bien merece ser pagado, por empresarixs y consumidorxs.

La segunda noticia positiva que he registrado esta semana es la de la publicación del número cero del periódico Madrid 15M, un diario que se va a presentar mañana sábado, 4 de febrero, a las 12 del mediodía en el centro autogestionado Eko (C/ Algorta, semiesquina con C/ Pedro Díez; entrada por Anadé 10). En realidad, al no haber salido aún es precipitado pronunciarme sobre el producto en sí. Pero que la ciudadanía, en este caso a través de las asambleas que surgieron del movimiento 15M en Madrid, haya decidido que quiere informarse y consumir periodismo desde vías alternativas a los medios tradicionales, me parece esperanzador. Habla de una buena salud como sociedad, y, sin lugar a dudas, obligará a la prensa clásica a tomarse más en serio su trabajo.

—————

Actualización 4/2/2012: el blog Periodismo con futuro ya abordó la cuestión de los sistemas de pago de la prensa tradicional en internet, coincidiendo con los cambios que el New York Times introdujo en marzo de 2011 en su página web. Aquí se recoge una lectura positiva de la medida realizada seis meses después; claro que hay que cogerla con pinzas porque quien la realiza es uno de los interesados, el vicepresidente de productos de pago del NYT, Paul Smurl. Y aquí las cuentas de la compañía NYT en el ejercicio fiscal de 2011. Destaco una frase que bien puede ser puro maquillaje, porque precisa poco: ” el descenso en el número de suscripciones a las ediciones digitales de los periódicos fue compensado por un notable incremento en la cifra de abonados a contenidos de pago en internet”.

Anuncios
Comments
One Response to “El valor de un periódico… y su precio”
Trackbacks
Check out what others are saying...
  1. […] El País ya probó la fórmula de pago a principios de este milenio, tal y como recojo en esta entrada [Actualización 20/03/12] Compártelo:Me gusta:Me gustaOne blogger likes this […]



Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: